sábado, 23 de marzo de 2013

24M

El 24 de marzo de 1976 no constituye una fecha más en el calendario de nuestra historia reciente, ha marcado los destinos de aquella generación subyugada por la cruenta dictadura cívico militar que encabezada por Videla, Massera y Agosti intentó acabar con los sueños de toda una generación de sedimentar un proyecto social fundado en los ideales de justicia, solidaridad e igualdad, conocido como socialismo.

Hoy la historia nos manda a ejercitar la memoria, a recordar, a homenajear a esos cientos de miles que fueron torturados, muertos, desaparecidos. A esos que fueron, que son y que serán nuestros padres, hijos, hermanos, amigos, vecinos y compañeros.

37 años después seguimos exigiendo juicio y castigo a los culpables. No sólo a los genocidas pertenecientes a las fuerzas armadas y de seguridad sino también a todos los cómplices civiles y a los miembros de la Iglesia que colaboraron para que los años de terror y oscuridad fueran más nefastos aún y que, incluso cuando nuestra democracia resurgió de las sombras, se empeñaron en frenar el avance de la justicia sobre la impunidad que durante tantos años los albergó.

Particularmente en Bahía Blanca, los años de lucha y resistencia se vieron visiblemente compensados por la sentencia del Tribunal Federal que el 12 de septiembre del año pasado, en un hecho histórico condenó a 14 represores a prisión perpetua y a otros 3 a penas de entre 17 y 18 años por los hechos ocurridos en el Comando 5to Cuerpo del Ejército, dentro del ex centro clandestino de detención conocido como “La Escuelita”, durante los años de dictadura.

Queremos que estos juicios, tan esperados como necesarios y reparadores de la verdad,  y que tuvieron un  impulso esencial a partir de que el  Gobierno Nacional derogó las leyes de impunidad, continúen su marcha hacia la plena reivindicación de las víctimas y de la sociedad toda que merece el esclarecimiento de estos macabros sucesos.

Es indispensable que comiencen los procesos sobre las causas que esperan una resolución de parte de la justicia, que se avance sobre la continuación de la segunda parte de los hechos cometidos en el 5to Cuerpo y que se juzguen los delitos cometidos en el predio de la Armada. Que los delitos cometidos por la Triple A sean esclarecidos.

Que la premisa memoria, verdad y justicia constituya uno de los eslabones fundamentales sobre el cual las nuevas generaciones puedan realmente pensar, construir y continuar en términos de Derechos Humanos fundamentales aquel proyecto emancipador que un día el poder de las armas truncó.

Juicio y castigo a todos los culpables
Cárcel común a todos los genocidas
No nos olvidamos de Jorge Julio López
30.000 compañeros desaparecidos ¡Presentes!


GRUPO 83