viernes, 1 de junio de 2012
jueves, 31 de mayo de 2012
PUERTO - Editorial - TXT
Si tomamos 1828 como el
primer paso de lo que luego sería Bahía Blanca con el emplazamiento
de la Fortaleza Protectora Argentina, la segunda fundación se da por
1885 con la llegada del ferrocarril y al mismo tiempo con el puerto
local. Enmarcado bajo los objetivos de los sectores dominantes,
nuestra ciudad fue una de las piezas clave del entramado agro
exportador. El abanico ferroviario que nos atraviesa, en una especie
de museo urbano luego de la desarticulación neoliberal, es un claro
ejemplo.
Siempre ha sido complejo
hablar de la identidad bahiense, una ciudad con puerto, pero no una
ciudad portuaria, una ciudad con universidades pero no una ciudad
universitaria, una ciudad con industrias pero no una ciudad
industrial. Generalmente la terminamos por definir en base a lo
negativo, por aquellos símbolos terribles que nos han marcado a lo
largo de nuestra historia, “la nueva provincia” termina siendo
una especie de “Roma” ya que todos los caminos conducen a ella.
Es innegable que estamos
ante una ciudad cruzada por fuertes intereses corporativos, que
tienen un gran poder al momento de definir la agenda pública de los
bahienses. El proyecto neoliberal implementado en los años 90 generó
cambios estructurales en todo el tejido social, desarticulando
mecanismos de resistencia (tarea que ya había arrancado la última
dictadura militar), achicando el Estado, destruyendo el entramado
industrial, extranjerizando nuestra economía.
Hoy el puerto de
Ingeniero White es un puerto transnacionalizado y privatizado, ajeno
a los intereses nacionales y al desarrollo de nuestra ciudad. El Polo
Petroquímico se erige impunemente en una ciudad con la tasa de
desocupación más alta del país y síntomas de precarización
laboral alarmantes.
Se dice popularmente que
Bahía le da la espalda al mar, muchas veces directamente pareciera
que el mar no existiera. Pero hay otra Bahía que toma conciencia de
su pasado, que habla en voz alta de sus genocidios, de sus
resistencias, de las luchas sindicales, de la Rambla de Arrieta, que
se opone al avance corporativo a través del proyecto del Dragado en
Cerri. Entre todos es posible que debatamos que ciudad queremos, cual
es el rol que debe jugare en esa otra bahía el puerto y el entramado
industrial que lo rodea.
La cultura del derrotismo
es muy fuerte y nuestra sociedad, en particular la bahiense, fue
inoculada de una pasividad que las nuevas generaciones tenemos la
obligación de modificar.
GRUPO 83
miércoles, 30 de mayo de 2012
lunes, 28 de mayo de 2012
jueves, 24 de mayo de 2012
Termolectrica - Editorial - PXP
“crímenes
contra la gente, crímenes contra la naturaleza: la impunidad de los
señores de la guerra es hermana gemela de la impunidad de los
señores que en la tierra comen naturaleza y en el cielo engullen la
capa de ozono. Las empresas que mas éxito tienen en el mundo son las
que mas asesinan al mundo; y los países que deciden el destino del
planeta son los que más merito hacen para aniquilarlo”
Eduardo
Galeano comienza de esta forma el capítulo “La
impunidad de los exterminadores del planeta”
en su libro Patas Arriba, como una buena síntesis de la lógica del
capital que impera en nuestros tiempos. Como sucede en gran parte del
planeta, el capitalismo avanza por sobre los pueblos y por sobre la
misma naturaleza. Quienes pagan los platos rotos del supuesto
“progreso”
son los mismos de siempre, los eternos desposeídos, los de abajo,
los sin voz….
América
Latina vive tiempos de cambio, que no están exentos de
contradicciones. De la misma forma en que se observa un aumento de la
conciencia ambiental con la consagración de los derechos de la
Tierra como se observa en Bolivia, aumentan a su vez las protestas
populares para alertar sobre las consecuencias que traerían
aparejadas proyectos que poco tienen de “sustentable”,
amparados meramente bajo la lógica rentística, aunque hablen de
“responsabilidad
social empresarial”.
La megaminería es un claro ejemplo.
Nuestra ciudad no es ajena al mapa general de la región. Trazada
desde hace años bajo los intereses de las empresas multinacionales,
estamos inmersos en un proyecto industrial ajeno a las necesidades de
un desarrollo nacional autónomo y que tenga como horizonte el
bienestar social de la comunidad. Se da así la paradoja de una
ciudad con un gran entramado industrial y que cuenta a su vez con la
taza de desocupación más alta del país.
.
En
los últimos meses el “No
al dragado” se
convirtió en una consigna levantada por vastos sectores de la
sociedad bahiense, logrando colocar la problemática ambiental en la
agenda política local. Estudiantes, profesionales, vecinos
unificaron su voz para rechazar un proyecto que traería un impacto
ambiental irreversible en los humedales y en el estuario en general.
Hoy
se nos propone un nuevo proyecto vinculado con la problemática
energética que atraviesa nuestro país. El lunes pasado se realizó
una Audiencia pública, en instalaciones de la Universidad Nacional
del Sur, para informar sobre la instalación de la Termoeléctrica
“Guillermo
Brown” en
General Daniel Cerri.
Necesariamente
se nos abren una serie de interrogantes: ¿Contribuirá a solucionar
realmente y a largo plazo las falencias energéticas de la matriz
actual? ¿Qué relación tiene con la llamada “tercera
fundación”?
¿Cuál es realmente el impacto ambiental que producirá? Los puestos
de trabajo que se generarían ¿ayudarán realmente a la comunidad
cerrense? ¿No existen otros proyectos que produzcan trabajo digno y
con menor costo ambiental? Como de costumbre el poder corporativo
esquiva las respuestas y sólo nos ofrece falsas promesas…
GRUPO 83
lunes, 21 de mayo de 2012
DE OPERACIONES, MORAL Y CONCEJALES
Luego
de emitidas públicamente las opiniones de los concejales bahienses sobre el
vínculo personal entre el fiscal Abel Córdoba y la concejal Gabriela Bustos, vemos
con preocupación que se han tergiversado conceptos sobre lo atinente a lo
público.
¿Es
el HCD el ámbito indicado para exponer opiniones sobre la vida y los vínculos
personales de un funcionario público? ¿Se puede hablar con tanta liviandad de
violencia de género? Sería útil recordarle a los concejales que según el
informe del Observatorio de Femicidios en Argentina “Adriana Marisel Zambrano” al menos una mujer cada 30 horas fue
asesinada en Argentina durante los primeros diez meses del año 2011, lo que nos
arroja 282 mujeres y niñas asesinadas. Con estos números ¿se le puede atribuir
violencia de género al fiscal?
Particularmente
nos resultaron curiosas las “loas
feministas” enarboladas por la concejala Cristina Molina para criticar al
fiscal Abel Córdoba. Molina sostuvo en
el marco del debate por el Matrimonio Igualitario dichos ignorantes cargados de
una gran violencia, violencia sexista al fin y al cabo. Cabe recordar que la concejala homofóbica
pronunció el 20 de junio de 2010 a La
Nueva Provincia: “No estoy de acuerdo
con el matrimonio gay, en manera absoluta. No tengo grises en estas cosas,
porque soy católica, apostólica, romana. La normalidad la marca la mayoría de
la gente. Para mi, lo normal, común y verídico es el matrimonio entre un hombre
y una mujer" ¿Cuáles han sido las posturas feministas de UNION PRO a
nivel nacional? ¿De que igualdad habla Molina? ¿Se acordará de Romina Tejerina
y los dichos de la Iglesia Católica, Apostólica y Romana? ¿y de los derechos de
las mujeres lesbianas?
Nadie
esta autorizado a objetar el compromiso moral que una persona asume en sus
relaciones sexuales o personales. Es un aspecto íntimo, circunscripto a la
esfera personalísima del individuo. A su vez las declaraciones de algunos
concejales estuvieron teñidas de una moralina barata, retrógrada que
prácticamente rememoró preceptos medievales de lo público. ¿Tenemos que esperar
que las relaciones entre dos personas se enmarquen en criterios machistas de “caballerosidad”? Debe quedar bien en
claro: nadie está obligado a tener compromisos morales en sus vínculos y ningún
funcionario público puede ser objetado bajo paradigmas “morales”. No existe una moral universal, ni un “moralómetro” que diga lo que es
correcto o no en este sentido, ni patrones de “normalidad”.
Desgraciadamente
las declaraciones de los concejales fueron propias de una revista de chimentos
o del programa de Jorge Rial.
Nos
preocupa y entristece que la agenda que manejó el HCD haya sido incentivada por
operaciones de prensa tendientes a descalificar la labor intachable del fiscal
Abel Córdoba, dejando claramente al desnudo el intento por impedir el normal
funcionamiento de la justicia. El juicio a los genocidas, que se esta llevando
a cabo en Colón 80, es ejemplar y la tarea del fiscal merece el mayor de los
respaldos ante los ataques fascistas.
GRUPO 83
en el Frente de
Integración Ciudadana
COMUNICADO DE
PRENSA
Bahía Blanca, Lunes
21 de Mayo de 2012
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